El martillo de Thor está considerado el símbolo de la fuerza total, porque según cuenta la leyenda fue creado por los dioses para defender a los humanos de los gigantes que representan a las energías más destructivas de la naturaleza.
En Irlanda, los antiguos habitantes del norte, tenían la certeza de que este martillo es un arma protectora y que, a través de él, se puede blindar, para que nada malo las alcance, a las personas, lugares, animales y objetos.
Yo bendigo con el martillo en mi mano derecha, a mi gente, a mis animales, mis espacios, fotografías, documentos… y todo aquello que deseo poner a salvo, con una técnica que aprendí hace mucho tiempo y que funciona maravillosamente.
Pequeños martillos rodeados de los anagramas de los runas celtas, usados como amuletos en forma de colgantes o collar existían hace ya muchos siglos, pero cuando el cristianismo llegó al norte fueron sustituidos por anagramas católicos.
La recuperación del martillo es algo más que un compromiso para mí porque lo considero un símbolo muy importante, un amuleto que nos hace fuertes y con el que podemos poner la bendición de los dioses sobre todo lo que amamos. El símbolo más visible de los credos de nuestros ancestros.
Este martillo, elaborado, como se elaboraba en la antigüedad, es un arma de defensa, pero también un cetro de poder con el que puedes defender, como hacían nuestros antepasados a tu gente, tus espacios y a ti mismo.
Se consagra con la Luna Nueva, un martes.
Hoy empieza esa luna y este martes los consagraremos.
Si te apetece tener una de esas piezas limitadas, con todas las instrucciones para usarlo correctamente, puedes seguir este enlace: